Tangerine

Diseño, tecnología y muchos años resolviendo problemas.


Una historia que empezó con el diseño

Tangerine nace en 2015, fruto de la experiencia compartida de varios profesionales que coincidimos en El Almudín, un estudio de diseño en el que convivían distintas disciplinas creativas.

Tangerine se convirtió en la marca bajo la que Román Sánchez, Cándido Solaz, Jerónimo Arjona e Iván Burgos reunimos nuestra experiencia en diseño gráfico, branding, comunicación y desarrollo web.

Con el paso de los años el equipo fue cambiando. Algunos de sus miembros se jubilaron y Tangerine evolucionó con nosotros. Hoy, Iván Burgos está al frente de la marca y de su área tecnológica, manteniendo la colaboración con Jerónimo Arjona en proyectos de diseño y trabajando con otros profesionales especializados cuando cada proyecto lo requiere.

Del diseño al desarrollo

Mi trayectoria profesional comenzó en el ámbito creativo, trabajando en un estudio de diseño en Valencia. Muy pronto empecé también a interesarme por la programación y las posibilidades que ofrecía el entorno digital.

Posteriormente trabajé durante varios años en Madrid como grafista y diseñador, desarrollando proyectos de motion graphics, producción audiovisual y dirección de arte. Paralelamente, el desarrollo web fue adquiriendo cada vez más peso en mi actividad profesional. De hecho, diseño y programación han convivido en mi trabajo prácticamente desde el principio.

Esa formación visual sigue formando parte de mi manera de entender el desarrollo. Me interesa tanto lo que ocurre delante de la pantalla como lo que sucede detrás: diseñar una interfaz, cuidar una maquetación o crear una animación, pero también desarrollar la lógica que la hace funcionar, trabajar con grandes bases de datos, integrar sistemas o automatizar tareas que hasta entonces se realizaban manualmente.

Esa combinación entre diseño y programación define buena parte del trabajo actual de Tangerine.

Tecnología al servicio del negocio

Trabajo principalmente con pymes y empresas medianas, desarrollando nuevos proyectos y, sobre todo, estableciendo relaciones que continúan después de su puesta en marcha.

Mantener un proyecto durante años permite hacer algo que considero fundamental: conocer el negocio.

Entender cómo trabaja una empresa, cómo gestiona sus productos, clientes, pedidos o información permite ir más allá de ejecutar lo que nos piden. Permite detectar problemas, anticipar necesidades y proponer soluciones que, en muchas ocasiones, el propio cliente no había contemplado.

Web, ecommerce, desarrollo a medida, integraciones, automatización y mantenimiento son distintas partes de un mismo objetivo: utilizar la tecnología para resolver problemas reales.

Trabajar cerca

No busco funcionar como una gran agencia ni como una cadena de departamentos. Tangerine mantiene una estructura pequeña y flexible, con interlocución directa, respuesta rápida y relaciones a largo plazo.

Cuando un proyecto necesita otras disciplinas, trabajo con profesionales especializados con los que comparto una misma forma de entender el trabajo.

Esta estructura me permite integrarme directamente con los equipos del cliente —marketing, administración, dirección— y coordinarme con sus proveedores externos de diseño, SEO u otras áreas.

Más de 25 años entre diseño y tecnología

Mi trayectoria profesional comenzó en el mundo del diseño gráfico y la comunicación visual a mediados de los 90. Desde 1999, diseño y desarrollo web han avanzado en paralelo en mi trabajo.

He pasado por el diseño gráfico, la dirección de arte, el motion graphics y la producción audiovisual, al mismo tiempo que desarrollaba proyectos web, ecommerce y aplicaciones.

Con los años, la programación ha ido adquiriendo un peso cada vez mayor: frontend y backend, WordPress, WooCommerce, PrestaShop, bases de datos, integraciones y desarrollos a medida.

Pero la parte visual nunca ha desaparecido. Sigo disfrutando de una buena composición, una tipografía, una animación o una interfaz bien resuelta tanto como de optimizar una consulta, automatizar un proceso o encontrar la solución a un problema complejo.